jueves , 22 octubre 2020
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La otra opinión, Francisco Javier Vázquez Burgos

Covid, desquició México

Un simple virus que se elimina con el lavado de manos, tapabocas, sana distancia y permaneciendo en casa ha causado más de 44 mil muertes en México y más de medio millón de muertes en el mundo, ha puesto a la humanidad de cabeza; en México ha impactado en la economía, la educación, la política, la salud y hasta en la alimentación, y no vemos para cuando pueda esto concluir, por lo que se avecina para México, a menos que surjan las vacunas o encuentren medicamentos más eficaces, será una catástrofe.

La dizque recuperación económica no es lo que se esperaba, aunque se dice que una economía puede soportar sobrevivir si se reduce menos de un 70 por ciento, parece que ese estudio ya no aplica para el país, se estima que en México la economía se reducirá un 20 por ciento, y en las condiciones actuales la crisis en México parece que asfixia a los gobernados, por lo que si disminuyera un 70 por ciento se acabaría la nación.

Hasta el momento, los cálculos más conservadores señalan que seis millones de personas perdieron su empleo de un total de 57 millones en edad económicamente activa; la balanza comercial con Estados Unidos muestra que se contrajeron las importaciones y las exportaciones un 20 por ciento; se calcula que 4 millones de personas han regresado a laborar de manera informal ganando hasta dos salarios mínimos, pese a ello la economía no logra alcanzar un punto que soporte el ejercicio público, tan costoso en México.

La educación también resiente los daños del COVID, no solamente se paralizó la educación en todos los sistemas educativos y se mostró que no estamos listos para brindar educación en línea, sino que se impactó en las finanzas y ya se dejó sentir, al grado que de 5 millones de alumnos que asisten a las 45 mil escuelas particulares, dos millones se mudarán al sistema público, que ya era deficiente e insuficiente, y también impactará en la tasa de desempleo, pues al cerrar 18 mil escuelas particulares se sentarán 194 mil maestros.

El Covid exhibe la capacidad real de la educación en México, y lo que muestra es desalentador, ya se tenían grupos de 40 alumnos, ahora será la locura que reciban a dos millones de alumnos de un momento a otro, esto refleja el abandono en que estuvo el sistema educativo en los últimos años y la forma en que el PRI y el PAN quisieron hacer negocio con la educación. No hay que omitir que muchas de las escuelas particulares han abusado con sus cobros, en parte por ello se da el abandono a este sistema, y es que aunado a las mensualidades te venden de todo en algunas de las escuelas de marras.

La salud es otro renglón que no escapa al COVID; no solamente hay incapacidad para atender la enfermedad, eso lo entendemos, nadie pudo imaginar un escenario como el que se vive, pero adicional a ese problema ya se están afectando otros esquemas como la vacunación; hoy 12 estados tienen carencia de vacunas y problemas para realizar sus campañas, lo que podría desembocar en otra crisis, peor que el coronavirus.

Ligado al tema de salud va el tema de alimentación, y hay que celebrar que el Covid logró que un estado, Oaxaca, atendiera el tema de la comida chatarra, que por intereses empresariales y pillerías de la clase política se ha colocado a un lado, como si el hecho de que 96 millones de mexicanos que padecen obesidad que desemboca en 300 mil muertes por infartos y diabetes al año no fueran suficiente razón para priorizar la salud sobre la economía.

Las autoridades de salud celebran la prohibición para que los niños adquieran o reciban de alguna manera comida chatarra, aunque los empresarios ya se manifestaron en contra, argumentando razones económicas a la vida, así de bastardos.

Y hasta la política se modificó, algunos partidos, escondidos en la pandemia, toman medidas
centralistas, caciquiles, pretenden volver al centralismo del pasado que tanto daño le ha causado a la nación; las ambiciones de grupo se anteponen a la democracia. De esa aventura anacrónica no saldrá nada bueno, ya hay pronunciamientos en contra, aunque me queda claro que quien impulsó estas medidas con seguridad las acordó con su grupo parta darles el matiz de democráticas.

No hay duda, el coronavirus ha desquiciado la normalidad que conocíamos, aunque algunos muestran con sus acciones que ya estaban desquiciados desde antes del COVID, pero la pandemia les cayó como anillo al dedo, así podrán pasar de un sistema democrático pobre a un fuerte régimen totalitario, disfrazado de democrático.

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