viernes , 14 diciembre 2018
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Opinión, Héctor Manuel Rea Huicab

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¿El mejor calificado?

Fue un acto cobarde ordenado por un cobarde, poco le importó que con esta acción de barbarie e intolerancia violentara los artículos 6 y 7 Constitucional, que violentara la Ley de Imprenta y mucho menos le importó que violentara los Derechos Humanos. El Gobierno de Yucatán y su Gobernador, dieron una muestra contundente en contra de los campechanos cuando detuvieron y golpearon al director y su personal de un semanario de esta entidad.

Primero, fueron fotografiados, luego hostigados, más tarde detenidos para ser golpeados, Francisco Inurreta Inurreta, director de un semanario policiaco de Campeche lo vivió junto con 15 personas más. Su “delito” fue repartir gratuitamente su revista en esa entidad con la intención comercial y periodística de aumentar su cobertura.

Gran parte de los periodistas campechanos ya manifestaron su repudio a esta acción del Yucateco que pretende regresar el tiempo para vivir en la barbarie, en los del cacicazgo en los que los de la opulencia podían violentar los derechos y la dignidad de cualquier persona sin que algo pasara.

Pero el Gober Mano Larga ese que se autoproclama como el mejor calificado una vez más se equivocó, ya fue denunciado ante la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE). También solicitaron medidas cautelares para la protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas. Los afectados responsabilizaron al Gobierno de Yucatán y al Gobernador Rolando Zapata Bello de lo que les suceda en lo personal, sus familias o patrimonio.

Los hechos ya fueron asentados y serán investigados, en el medio periodístico o gran parte de este en Campeche existe molestia por el abuso de la policía yucateca que sin duda solo cumplió ordenes como sicarios sin respetar la presencia de mujeres y de tres niños que viajaban con los agraviados.

Esta acción marca un precedente que seguramente no le dará buenos resultados al aprendiz de cacique quien parece no tener en cuenta que muy pronto abandonará la encomienda y dejará el poder que su noble pueblo le encomendó.

El lenguaje utilizado por Rolando manda un mensaje que podría ser equivocado pero si cargado de emociones, las personales del mano larga porque los tiempos en que vivimos no permiten estas acciones porque entre campechanos y yucatecos hay un puente de sana convivencia y entendimiento como pueblos hermanos que no puede ser roto por las debilidades de un gobernante apasionado con la violación de los derechos humanos.

A Rolando le falló la estrategia, su consejero de cabecera lo mal aconsejó, tal vez los fríos copos de nieve que ya le marcan la cercanía del congelador político por  la cercanía del final de su reinado lo tienen nervioso, lo tienen ansioso y tropezó con un pensamiento razonamiento falso con apariencia de verdadero y cometió la infamia.

Tuvo un juicio inadecuado, desordenado en ideas y ahora Rolando tendrá que enfrentar un proceso legal por un acto cobarde ordenado por un cobarde.