martes , 21 agosto 2018
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La otra opinión, Francisco Javier Vázquez Burgos

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Uber y Loret, su mundo al revés…

Reuters, agencia de noticias inglesa muy seria y prestigiada, con presencia en 94 países, informó este 18 de octubre pasado sobre la prohibición que dictara un Tribunal Alemán para impedir que Uber pueda brindar sus servicios usando choferes que carezcan de licencia de taxista, y también destacó el anunció de multas severas para cualquier violación a la orden judicial que alcanzan hasta los 250 mil euros.

Por su parte el destacado periódico español, El País, publicó una nota en meses pasados donde hace referencia a una severa multa que le impusieron a Uber por un monto de 850 mil euros, incluyendo sanciones. “El tribunal penal de París ha multado al director de la compañía en Europa occidental, Pierre-Dimitri Gore-Coty, y al director de Uber en Francia, Thibaud Simphal, con 30.000 y 20.000 euros, respectivamente, ya que han cometido prácticas comerciales engañosas y son cómplices de un servicio ilegal” dice textual el comunicado del país.

Dos naciones consideradas en el mundo entero como respetuosas de los derechos humanos, apegadas a la legalidad, ordenadas, han coincidido en que Uber incurre en prácticas que considera ilegales, y nadie en el mundo los critica por ello, salvo los “uberianos” y los medios de comunicación donde Uber contrata publicidad para engañar a los ciudadanos y presionar a los gobiernos para que acepten el servicio, so pena de ser acusadas las autoridades, que sancionen a Uber, de retrogradas, opositores al crecimiento y desarrollo, antiprogresistas, de incurrir en cacería de brujas y más sandeces que se les ocurra a los voceros de la tramposa trasnacional que incurre en prácticas ruinosas y desleales.

Hasta donde sabemos en diversos países de Europa se detienen a las unidades hasta por tres meses, las multas son elevadísimas y sancionan con multas económicas y detención a los operadores y responsables de la plataforma. Jueces y legisladores son respetados por sus decisiones.

En México, incluyendo Campeche, un pequeño estado, donde se dice que surgió la lucha contra Uber, en una modesta dirección, con escaso personal y raquítico presupuesto, pero con empleados con la camiseta bien puesta, y liderados por el nuevo director, Candelario Salomón Cruz, un abogado con mucha experiencia y con fama de duro y eficiente, también se enfrenta a Uber, aunque el director dice que lo que la dependencia cuida es el orden en el transporte y la legalidad.

La Ley Estatal del Transporte en Campeche es muy clara, quien quiera brindar el servicio tiene que contar con los documentos que lo acrediten como persona capaz, que garantiza la seguridad de sus pasajeros; pero además la autoridad cuida que no se genere una competencia ruinosa ni desleal, y en ese sentido las autoridades del Transporte han actuado, han hecho que se respete la ley.

Pues ahora resulta que a la vista de algunos periodistas como Loret de Mola, esas acciones son intimidatorias, son una cacería, y hasta ilegales.

En Alemania y en Francia las acciones legales en contra de Uber se sustentaron por los legisladores y tribunales, y fueron consideradas acciones legales a pesar de que los montos de las multas son elevadísimos, que existe prisión para los directivos de Uber y la retención del vehículo hasta por tres meses, que por supuesto nadie de la prensa de esas naciones criticó.

En contraparte, en Campeche, la aplicación de la ley contra Uber generó críticas contra el titular del transporte en vez que se reconozca que hay instituciones responsables que hacen cumplir la ley, y que inclusive creemos que deberían endurecerse las leyes y tratar de igualarlas a las de Europa para considerar a los de Uber como los califican en Europa, una especie de incitadores a que se realicen actividades ilegales como prestar el servicio sin hacer los pagos correspondientes y sin choferes profesionales y capacitados.

Entendemos, en México hacer cumplir la ley es algo tan poco frecuente que cuando sucede sorprende y hasta parece irregular, algunos hasta critican ese hecho, imaginamos que piensan que deben alabar el desorden y la ilegalidad, considerando que el orden les parece inadecuado, viven en un mundo al revés.